Fui niño en los años 90 y, como muchos de mi época, pasamos buena parte de la infancia frente al televisor jugando clásicos de Super Nintendo y visitando salones con máquinas arcade. Ese vínculo con los videojuegos genera hasta hoy cierta nostalgia que cada vez se nota más entre treintones y cuarentones. Y como a veces recordar la niñez o volver por un momento a ella se siente bien, resulta muy agradable toparse -de casualidad, como me ocurrió- con lugares como Press-Start.
Hablamos de un restobar donde no sólo podemos sentarnos a conversar, comer y beber como en cualquier otro bar, sino también distraernos con una entretenida carrera en Mario Kart o un brutal combate en Street Fighter. Aquí, cada mesa tiene su consola cargada de populares títulos para pasar el rato con amigos o familia, mientras disfrutamos también de un schop ($3.200) o una de sus tantas hamburguesas, como la “Portal” ($10.200), una versión propia de la clásica Big Mac.
Pero también hay distintos cocktails, con y sin alcohol, con nombres bien curiosos; además de jugos y bebidas, todo presentando en la onda del lugar, cuya decoración es una clara referencia al mundo de Mario y otros clásicos. No es un lugar pensado para coquetear o conocer gente (aunque todo es posible), sino un espacio para ir en plan amigos o familia a distraerse un rato en modo tranqui. Como estar en el living de tu casa, pero muy bien atendido y con un montón de consolas, juegos y cosas ricas para probar.
En resumen, es un tremendo lugar, donde todo está muy bien logrado: bonito, bien atendido, comida sabrosa, variedad y precios muy competitivos. Y, lo más importante, abierto a todos, sobre todo a los niños, quienes pueden disfrutar de una salida sana y entretenida junto a sus padres, que, seguramente, también merecen una pausa.
Francisco Bilbao 769, Providencia.
